Soy Médico Veterinario de profesión

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De chico yo tenía un propósito muy claro: Ser Veterinario. Un plan que poco a poco fui logrando, con mucho esfuerzo y sacrificio. No me imaginaba que era tanta la inversión de tiempo y dinero en culminar mi carrera. Capacitarme, asistir a congresos, hacer pasantías en el extranjero, diplomados y en adquirir la experiencia que hoy tengo. No todos tienen la suerte de tener el apoyo de sus padres para costear la universidad como la tuve yo. Yo fui testigo de las penurias que pasaban amigos cercanos para poder continuar con sus estudios por temas económicos y que a puro pulso lograron culminar su sueño de convertirse en Médicos Veterinarios.

En la Universidad San Marcos conocí las necesidades que tienen las personas en el Perú y aprendí a valorar cada paso que daba. Yo salí de la universidad con la consigna de ser un buen profesional y que dentro de lo que estuviera en mis manos, yo los curaría. Y así fue: me convertí en un Médico Veterinario.

Amo mi profesión y disfruto ejercerla. Mi familia vive de lo que yo genero con mi trabajo, así como las familias del equipo de colaboradores que trabajan conmigo. Tratamos de ayudar, no se imaginan cuanto ayudamos, pero desgraciadamente hay gente que no entiende esto; personas que se aprovechan de la nobleza que tenemos los veterinarios y piensan que tenemos la obligación de donar nuestro trabajo.

No se imaginan cuanta labor social hacemos, la cantidad de gente que decide recoger animalitos de la calle y que nos exigen a que nosotros lo curemos sin costo todo “porque nosotros hacemos esto por amor a los animales y que no debemos lucrar con la vida”. Pero yo me pongo a pensar: ¿sabían cuánto cuesta el alquiler del local, los medicamentos, equipos, instrumental, personal, agua, luz, etc.? Sin mencionar años de estudio, dinero en formación, etc.? ¿Y saben que ese no es el único animalito que viene pidiendo atención gratuita? ¿Saben cuántos animales heridos y abandonados vienen todos los días?

Una característica común de estas personas, es que tienen un celular ultramoderno en mano grabando todo y amenazando con publicar en las redes sociales que solo ayudamos con cámaras y que todo lo que decimos en la televisión es mentira.

Eso a mi entender, es una práctica majadera de pedir ayuda y menos ganas, dan de ayudarlos.

Pienso que quien toma la decisión de recoger a un animalito de la calle debe asumir la responsabilidad de sus actos y costear lo que se necesite para curarlo. Por nuestra parte y de manera voluntaria, veremos la forma de apoyarlos, pero no es nuestra obligación hacerlo.

Solo esta semana, tuve tres casos muy curiosos: El primero me pidió el libro de reclamaciones y puso que no queríamos recibir a un perro que él había encontrado en la calle y que éramos unos estafadores. El segundo vino con dos policías para que atendiera gratis y que se quede albergado, a un perrito que habían encontrado en la calle. Ni los policías entendían lo que estaba reclamando. El tercer caso, llegó también con un perrito encontrado de la calle y grabando con su celular de última generación, dijo con tono amenazador que él ya había cumplido en rescatar al perrito y que ahora era nuestra obligación curarlo y hacernos cargo. Amenazaba que si no recibíamos al perro, iba a publicarlo todo en redes.

Los Veterinarios no solo tenemos que lidiar con esa clase de personas, también están los que dicen que se encontraron a un perro y al final son de ellos o propietarios de mascotas que critican lo “careros” que somos, que nos tratan sin respeto o que pretenden que cures a su mascota sin realizarle ninguna prueba o análisis., como si tuviéramos ojos de Rayos X o si tuviéramos la capacidad de escanear al Paciente con nuestro “cerebro mágico”.

El veterinario tal como otros médicos, necesitamos hacer análisis para poder llegar al diagnóstico y como cualquier persona que trabaja, ofrece sus servicios a cambio de dinero porque de esos servicios vivimos. Está claro que todo el mundo necesita pagar cosas para vivir, pues los veterinarios también. Los Veterinarios también tienen hijos en el colegio, tienen que pagar el alquiler o alimentarse.

Yo me pregunto ¿lo mismo sucederá con los médicos humanos de la práctica privada o con los dueños de los restaurantes? ¿Qué pasaría si una persona decide ayudar a un indigente de las calles? ¿esperarían que el Médico lo atienda en su consultorio sin costo? ¿Esperarían que el dueño del restaurante lo alimente gratis? ¿Los obligarían a atenderlos y darles de comer gratis porque si no lo hacen, los denunciarían en las redes? ¿Llegarían con policías? ¿los acusarían de aprovechadores o estafadores?.

Aunque suene duro, los Veterinarios también somos personas con familia y tenemos que cobrar para poder subsistir, así como lo haces tú.

Tu trabajas para cubrir tus necesidades y las de tu familia. Ser Veterinarios es la mejor profesión que existe y seguro es una de las más humanitarias que hay pero también es nuestro trabajo y de eso vivimos.

Ayúdanos a verdaderamente a ayudar a los que necesitan. Y tú se parte de esa importante cadena humanitaria.

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